Teso La Monja

UNA NUEVA ERA EN TORO

Teso La Monja marca el comienzo de una nueva era de Miguel y Marcos Eguren en la DO Toro, una tierra de la que nos enamoramos por la capacidad de las viejas cepas prefiloxéricas toresanas para dar a luz a vinos únicos.

Teso La Monja se fundó en 2007, y en ella elaboramos Romanico, Almirez, Victorino, Alabaster así como Teso La Monja, nuestro proyecto más cuidado que toma el nombre de la bodega. Unos vinos que transmiten la potencialidad de la Tinta de Toro con la elegancia, la sutileza y la frescura, atributos compartidos por todos los vinos Viñedos y Bodegas Sierra Cantabria.

Trabajamos con suelos más frescos -arcillosos, con vetas calizas en el subsuelo-, con más grava en superficie, orientados al Norte y que ofrecen ciclos vegetativos más largos. Estas características nos garantizan lograr vinos con potencia, elegancia y que transmitan el máximo potencial de la mineralidad de los suelos.

Nuestros viñedos prefiloxéricos, plantados en pie directo y autóctono, de una antigüedad de hasta 130 años, y viñedos viejos de una edad media de 50 años, dan vida a vinos únicos.Practicamos una agricultura sostenible, la de nuestros bisabuelos, para conservar la vida en la tierra y en su entorno. Trabajamos con la naturaleza, de acuerdo con los ciclos y biorritmos de la planta. Buscamos el equilibrio natural del viñedo, con pequeñas producciones de entre 1.000 y 2.000 kg/ha. Nuestro objetivo es conseguir el vino de la máxima pureza e identificación con el terroir.

LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DEL VIÑEDO

Teso La Monja es una bodega de sobria y bella arquitectura, construida con materiales nobles, que conjuga a la perfección la visión más moderna y actual de la enología para elaborar grandes vinos sobre unos cimientos basados en la experiencia, la historia y el buen hacer.

La bodega cuenta con cinco sistemas de elaboración, cinco tipos de depósitos para una vinificación precisa: cerrados con piegage, cerrados convencionales, tronco-cónicos abiertos, abiertos con piegage, abiertos de madera. Desde la clara apuesta por la vanguardia, Marcos Eguren trabaja también en Teso La Monja con un depósito de madera de forma inédita e ideal para la elaboración del vino que toma el nombre de la bodega y que se sitúa en la cúspide de su trabajo enológico, de tal modo que la forma ovoide del depósito fomenta los biorritmos y contribuye a conseguir un vino más sedoso, elegante e integrado.